OpenAI prepara una marca de agua invisible para los textos generados por ChatGPT y Codex en la Unión Europea: su tecnología «textGrain» ajusta sutilmente la elección de palabras para crear un patrón estadístico que luego puede detectarse.
La medida busca cumplir las exigencias europeas de transparencia sobre el contenido generado por inteligencia artificial, aunque la detección se complica si el texto se parafrasea.
Fuente: BleepingComputer
